Enemigo yo

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Explícame de nuevo para poder entender

esto no es peor que antes, solo es un proceso más.

Pasaremos por el trance encontraremos un lugar.

Para que sea distinto nos tendremos que mirar

Y decirnos las verdades como nunca fueron tal

Tu sinceridad y la mía va detrás

 

No fue suficiente pero nunca me quejé…

!

Mensajes fallidos

Hay algo que nunca te he dicho y es que creo que podrías ser el hombre del que me enamorara tan locamente que me diera igual todo: la distancia, las horas perdidas, echarte de menos, las horas sin dormir, que a veces parezca que te comas el mundo por mi y otras que tan siquiera te intereso. Tus manías, esas pequeñas cosas que hacen que me desquicie, tu manera de ponerme celosa.
Todo estaría compensado con tu risa, tus ganas de mi, mis ganas de ti, la forma en la que me haces sentir arropada aún a 400km de distancia, echarte de menos, las horas de whatsapp y Skype, estar ahí cuando creo que el mundo se acaba, ver una y otra vez tus fotos, las ganas tremendas de abrazarte, tus momentos cariñosos que me dejan sin palabras, en definitiva… Tú.

Nunca

Desvelos, Mensajes fallidos

Tengo miedo. Sé que esto no va a salir bien. Me muero de ganas de verte pero también me muero de miedo. Tú y yo no estamos destinados a estar juntos. NUNCA. N U N C A. Y eso es lo que más miedo me da. Verte y que todo salga mal… No podría soportar que algo que, a pesar de todo, está siendo tan bonito termine por estropearse y dejarnos un sabor amargo.

Me haces falta, me haces feliz, me gusta que estés ahí para mi cuando te necesito lo mismo que me encanta cuando tú vuelves a mi cuando estás mal.

Nunca he conocido a nadie (repito N U N C A) que me haga tener tantos nudos en la garganta. Ni tampoco que me de tanto miedo conocer. Suena a locura y lo es. “La vida es riesgo” pero yo soy una cobarde. Por favor, aléjate de mi… Aléjate porque yo no puedo.

N=1

Mensajes fallidos

Sinceramente, esto no nos lleva a ningún lado. Hemos pasado de 100 a 0 en milésimas de segundo. No siento que me necesites, no siento que pinte nada aquí, no siento… Esa es la palabra: sentir. Vivimos en dos mundos totalmente distintos, tú la noche y yo el día. Lo polos apuestos se atraen, pero nadie te dice que vayan a permanecer siempre unidos. Hay diferencias insalvables, tú, yo y 400km por medio, creo que es más que suficiente para que evitemos el hacernos tanto daño como para no querer volver a saber el uno del otro.

Mensaje fallido II

Mensajes fallidos

Puede que te extrañe que te escriba, pues después de todo fui yo quien decidió sacarte de mi vida. Pero tengo la necesidad de librarme de esta carga que me persigue desde hace meses… Quiero que sepas que no te odio, ni te guardo rencor… Espero que tú sepas entender por qué decidí hacer un borrón (sí, solo borrón puesto que aún no hubo cuenta nueva), no podía ni quería seguir siendo una molestia en tu relación con ella, siempre he querido lo mejor para ti y que yo siguiera ahí no ayudaría a ello. A veces pienso en ti y en todo el tiempo que te he echado de menos sin reconocerlo (mis amigos me tratarían como una loca). Me encantaría decirte que he vivido una de las mejores experiencias que podía tener y que me hubiera gustado poderla compartir contigo. Además, debes saber, el día que la casualidad (sí, bendita casualidad) te cruzó en mi camino de nuevo, se me paró el corazón durante unos segundos y, en el momento en que volvió a latir, no pude más que llorar. No sabes lo que me hubiera gustado pararme y hablar, hablar hasta que se acabara el mundo… Pero a ti te esperaban en otro lugar.

También espero que entiendas, que nunca te envíe este mensaje. Puede que tú ya ni me recuerdes, o no quieras hacerlo y eso solo haría que mi paz siguiera perturbándose cada noche de este verano que me recuerda al del año en que nos conocimos y que nos hizo pasar horas de sueño por disfrutar del placer de hablar y de verte llorar (y que me hicieras a mi derramar lágrimas como si no hubiera mañana) y después reír con la única misión de hacerme feliz.

En muchas ocasiones me repetiste: “Olvídame, he sido solo un error… No soy bueno para ti.” y cuánta razón tenías…

Hoy no habla la rabia, sino el corazón. Quédate con esto, el resto da igual.